Diagrama visual de las fases del desarrollo de software desde la planificación hasta el mantenimiento

Desarrollo Web

Fases del desarrollo de software: qué esperar en cada etapa

EEquipo BePand
3 de octubre de 2026 10 min lectura

¿Cuáles son las fases del desarrollo de software?

Las fases del desarrollo de software son planificación, análisis, diseño, programación, pruebas, despliegue y mantenimiento. Cada etapa tiene un objetivo y unos resultados que ayudan a orientar la siguiente, aunque el orden y la forma de trabajar pueden variar según el proyecto y la metodología elegida.

Este conjunto de etapas se conoce como ciclo de vida del desarrollo de software o SDLC. IBM describe el SDLC como un proceso estructurado e iterativo para crear, entregar y mantener sistemas de software. No es una receta rígida ni implica que todo el trabajo termine al publicar la aplicación: sirve para organizar decisiones, tareas y revisiones desde la idea hasta su evolución.

En un proyecto real, las fases se relacionan. Por ejemplo, una prueba puede revelar que un requisito no estaba claro; el equipo tendrá que revisarlo y ajustar el diseño o el código. Por eso conviene hablar de un proceso de desarrollo de software con puntos de control, no de una cadena en la que la empresa entrega un documento al principio y espera recibir el producto al final.

La meta para tu empresa es saber qué se decide en cada momento, qué puedes revisar y qué queda fuera del alcance acordado. Esa visibilidad ayuda a detectar dudas pronto y a evitar que las expectativas sobre el resultado se separen de lo que se está construyendo.

¿Qué se decide durante la planificación y el análisis?

En la planificación y el análisis se concreta el problema que debe resolver el producto, quién lo utilizará y qué funciones son prioritarias. También se identifican restricciones, como integraciones necesarias, contenidos disponibles o procesos internos que no deben interrumpirse. El resultado debe ser suficiente para acordar un alcance inicial y tomar decisiones informadas.

Para una empresa, esta es la fase de explicar cómo trabaja hoy y qué quiere mejorar. Si necesitas una aplicación para gestionar solicitudes, por ejemplo, conviene describir quién las crea, quién las revisa y qué información necesita cada persona. “Queremos digitalizar el proceso” no basta para definir requisitos de software: hay que convertir esa intención en acciones y reglas comprensibles.

Los entregables pueden incluir objetivos, perfiles de usuario, flujos principales, una lista priorizada de funcionalidades, integraciones y criterios para considerar una tarea terminada. No todos los proyectos necesitan un documento extenso; sí necesitan una referencia compartida que permita resolver dudas y controlar cambios.

También debes decidir qué es imprescindible para una primera versión y qué puede esperar. Microsoft recomienda mantener un trabajo pendiente común y priorizado, valorando el impacto y el valor empresarial de las características. Esa práctica ayuda a que las conversaciones sobre cambios se apoyen en prioridades acordadas, no solo en la última petición recibida.

Si todavía no tienes claro el alcance, es razonable empezar con una fase de consultoría o definición. En BePand, el desarrollo de software a medida puede requerir tanto una web como una aplicación con flujos propios: la solución se define según el proceso que necesita cubrir.

¿Qué entregables esperar en diseño y programación?

En diseño se decide cómo se organiza y se presenta la solución; en programación, ese planteamiento se convierte en una web o aplicación funcional. Antes de construir, deberías poder revisar los flujos principales y la estructura de las pantallas. Durante el desarrollo, conviene disponer de avances que permitan comprobar el comportamiento y aclarar dudas.

En una web, el diseño puede recoger la navegación, las páginas clave y cómo se verán en distintos dispositivos. En una aplicación a medida, también puede representar estados y acciones: qué ocurre al enviar un formulario, quién puede consultar un registro o qué mensaje se muestra si falta información. No es solo una cuestión estética; el diseño ayuda a que empresa y equipo técnico entiendan la misma solución.

Los entregables habituales en estas etapas pueden ser mapas de navegación, prototipos o diseños de interfaz, decisiones de arquitectura y versiones funcionales del producto. El nivel de detalle depende del alcance. Lo importante es que sepas qué tienes que aprobar y qué aspectos siguen abiertos antes de que una decisión sea costosa de cambiar.

Como cliente, puedes aportar ejemplos reales, validar textos y datos, y nombrar a una persona que reúna las decisiones de tu equipo. Si participan varias áreas, conviene resolver contradicciones pronto: ventas y administración, por ejemplo, pueden necesitar vistas distintas del mismo proceso.

El trabajo puede combinar diseño UX/UI y desarrollo web, según las necesidades del proyecto. Puedes consultar los servicios de BePand para ver cómo se relacionan estas capacidades en la creación de webs y aplicaciones a medida.

¿Qué se hace en la fase de pruebas de software?

En la fase de pruebas de software se comprueba que las funciones acordadas respondan como se espera y que los recorridos importantes puedan completarse. El equipo busca errores antes de publicar y valida el producto con situaciones de uso realistas. También es una oportunidad para que la empresa revise si lo construido resuelve los requisitos que aprobó.

Las comprobaciones pueden abarcar formularios, navegación, permisos, cálculos, integraciones y visualización en dispositivos o navegadores relevantes para el proyecto. En una tienda, por ejemplo, se puede recorrer el proceso de compra; en una aplicación interna, comprobar qué información puede consultar cada perfil. El alcance concreto de las pruebas debe corresponderse con los riesgos y las funciones del producto.

Un buen entregable no es solo una lista de errores. También puede incluir escenarios comprobados, incidencias encontradas, su prioridad y su estado de resolución. Si una prueba falla, el equipo debe aclarar si se trata de un defecto, una regla de negocio mal entendida o una petición nueva. Así se evita confundir una corrección con un cambio de alcance.

La empresa debería probar con personas que conozcan el trabajo cotidiano y aportar datos de ejemplo que no comprometan información sensible. Antes de dar el visto bueno, revisa los flujos principales y acuerda qué incidencias deben resolverse para lanzar y cuáles pueden planificarse después.

En aplicaciones web, seguridad y privacidad también deben formar parte de la conversación. El OWASP Top 10 es un documento de concienciación sobre riesgos de seguridad en aplicaciones web; puede servir como referencia para plantear preguntas, no como garantía de que un producto sea seguro por sí solo.

¿Qué ocurre durante el despliegue y después de implementar una aplicación?

Durante el despliegue de software, la versión aprobada se prepara para funcionar en el entorno real y se comprueba que los elementos necesarios estén conectados. Después de implementar una aplicación, empieza el seguimiento: hay que detectar incidencias, responder a usuarios y decidir qué mejoras tienen prioridad. El lanzamiento es un cambio de etapa, no el final del ciclo de vida.

Antes de publicar, empresa y equipo técnico deben acordar quién valida la versión, qué contenidos o datos deben estar listos y cómo se gestionará una incidencia. También conviene aclarar las responsabilidades sobre alojamiento, accesos, copias de seguridad, dominios e integraciones, cuando formen parte del proyecto. Así se reduce el riesgo de que una tarea esencial quede sin responsable.

El despliegue puede ser gradual o realizarse de una vez, según el tipo de solución y el impacto de un cambio. AWS señala que, en el modelo en cascada, los cambios después de cerrar una fase pueden afectar al tiempo, al coste y a la calidad. Por eso es útil acordar cómo se solicitan y valoran cambios, tanto antes como después de publicar.

Tras el lanzamiento, revisa si los usuarios pueden completar sus tareas y si aparecen errores o necesidades que no se detectaron durante las pruebas. El mantenimiento puede incluir correcciones, actualizaciones, mejoras funcionales y atención técnica; su alcance y coste dependen de lo pactado y de la solución. Puedes revisar el servicio de mantenimiento web si necesitas continuidad tras la publicación.

Si aún estás comparando alcance o inversión, consulta los precios orientativos de una aplicación web como punto de partida; el coste final depende de las funciones, las integraciones y el trabajo necesario.

¿Qué diferencia hay entre desarrollo ágil y en cascada?

La diferencia principal es cómo se ordenan y revisan las etapas. En el desarrollo en cascada, se avanza de forma secuencial; en un enfoque ágil e iterativo, algunas fases pueden trabajarse en paralelo y se revisan avances con más frecuencia. La elección depende de cuánto cambian las necesidades, del nivel de definición inicial y de cómo pueda participar tu equipo.

IBM explica que los modelos en cascada completan las fases secuencialmente, mientras que en procesos iterativos como ágil pueden trabajarse en paralelo. Esto no significa que una metodología sea siempre mejor. Cascada puede resultar clara cuando el alcance está bien delimitado y las aprobaciones requieren etapas definidas. Un enfoque ágil puede facilitar ajustes cuando conviene probar pronto una solución y aprender de la revisión.

En una forma de trabajo ágil, la empresa suele revisar partes del producto y ayudar a priorizar el siguiente trabajo. Para que funcione, hace falta disponibilidad para resolver dudas y tomar decisiones; no basta con pedir “flexibilidad”. En cascada, es especialmente importante validar bien los requisitos y entender cómo se tramitarán los cambios una vez cerrada una fase.

También existen modelos combinados. Un equipo puede fijar objetivos y límites al principio, y después construir y revisar funcionalidades en ciclos. Más que escoger una etiqueta, pregunta qué entregas podrás ver, cuándo tendrás que validar y cómo se calculará el efecto de una petición nueva. Microsoft recomienda planificar implementaciones iterativas pequeñas y frecuentes en lugar de grandes y poco frecuentes.

¿Qué debe pedir tu empresa al equipo de desarrollo?

Tu empresa debería pedir claridad sobre el alcance, las decisiones pendientes, los entregables y las responsabilidades de cada parte. También conviene acordar cómo se revisará el avance, cómo se comunicarán los cambios y qué incluye el soporte después del lanzamiento. Con estas bases puedes comparar propuestas por lo que contemplan, no solo por una cifra o una fecha estimada.

Al recibir una propuesta, comprueba si distingue el trabajo de definición, diseño, desarrollo, pruebas y despliegue, y si explica qué materiales o accesos debe aportar tu equipo. Pregunta qué elementos se consideran terminados y cómo se documentan las aprobaciones. Si hay integraciones con herramientas existentes, pide que se describan sus dependencias y quién gestionará el acceso.

Una propuesta útil también deja claro qué no está incluido. Por ejemplo, puede que la redacción de contenidos, la carga de datos o una integración adicional requieran trabajo específico. No des por hecho que todo cambio cabe en el presupuesto inicial: solicita que se explique el proceso para valorar nuevas necesidades.

Las fases del desarrollo de software sirven para convertir una idea en un producto que se pueda revisar, lanzar y mantener. Si quieres crear o rehacer una web o aplicación, el equipo de BePand puede ayudarte a definir el alcance antes de elegir cómo construirlo. Puedes pedir una primera conversación gratuita y contar qué proceso necesitas mejorar.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto dura el ciclo de vida del desarrollo de software?

No hay una duración única: depende del alcance, las integraciones, la disponibilidad de quienes deben validar y la cantidad de cambios. Una definición clara permite estimar mejor, pero el plazo debe revisarse cuando cambian los requisitos.

¿Tengo que entregar todos los requisitos antes de empezar?

No siempre, pero sí conviene acordar qué problema se resolverá y qué necesita cubrir la primera versión. En un proceso iterativo se pueden concretar detalles durante el trabajo, siempre que haya una forma compartida de priorizar y valorar los cambios.

¿Qué pasa si quiero añadir una función después de aprobar el diseño?

El equipo debería analizar su impacto en el alcance, el trabajo pendiente y las fechas previstas. Después podéis decidir si se incorpora ahora, se sustituye por otra tarea o se deja para una mejora posterior.

¿El mantenimiento está incluido en el desarrollo?

Depende de lo acordado en la propuesta. Antes de lanzar, confirma qué soporte, correcciones y actualizaciones se contemplan, durante cuánto tiempo y qué tareas se presupuestan aparte.

¿Qué información debo preparar para pedir una propuesta?

Prepara una descripción del problema, quién utilizará la solución, las funciones prioritarias y las herramientas con las que debe conectarse. También ayuda compartir ejemplos del proceso actual y señalar quién tomará las decisiones por parte de tu empresa.

Fuentes

  1. ¿Qué es el ciclo de vida del desarrollo de software (SDLC)? (se abre en una pestaña nueva)
  2. ¿Qué es el SDLC? Explicación del ciclo de vida del desarrollo de software (se abre en una pestaña nueva)
  3. Recomendaciones para formalizar las prácticas de gestión del desarrollo de software (se abre en una pestaña nueva)
  4. OWASP Top 10:2021 (se abre en una pestaña nueva)

Este artículo se ha elaborado con ayuda de inteligencia artificial y revisado con fuentes verificables.

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